El ciclo de la interpretación
Hablemos de un concepto básico, el ciclo de la interpretación:

Este diagrama representa la forma en que funciona nuestra mente al interactuar con el mundo exterior.
Primero veamos el paso a paso:
- Evento: ocurre algo que llama nuestra atención, nos hacemos conscientes de ello.
- Pensamiento: evaluamos eso que ocurre según nuestra propia subjetividad.
- Emoción: nuestros pensamientos generan cierto sentir interno, que condiciona nuestras posibles acciones.
- Acción: elegimos qué hacer al respecto a partir de lo que percibimos según lo que pensamos y sentimos.
Ahora, los pasos 2 y 3 por lo general pasan tan rápido que no nos damos cuenta. Esto es a lo que llamamos “andar en piloto automático”, o como diría Echeverría: transparencia.
Nuestra vida cotidiana, al contrario de lo que podemos creer, está bastante automatizada. No elegimos conscientemente la mayor parte de las cosas que hacemos o decimos, simplemente actuamos en consecuencia de lo que se nos presenta, o eso es lo que creemos.
Pero la verdad es que siempre estamos eligiendo cómo actuar, solo que la mayoría de las veces son elecciones inconscientes.
No tiene nada de malo andar en piloto automático, es eficiente, solo que se vuelve riesgoso si no corregimos el rumbo de vez en cuando.
Cuántas veces nuestras elecciones por defecto nos hacen chocar. Por nuestras reacciones podemos dañar a los demás y a nosotros mismos.
Ahí está la importancia de entender este ciclo interpretativo, porque no puedo controlar lo que no entiendo.
Sabiendo que mis pensamientos son los que me hacen sentir cosas, y que mis emociones son condicionantes de lo que pueda o no hacer, puedo intervenir deliberada y conscientemente sobre mi propia interpretación de los eventos que ocurren a mi alrededor.
A ver un ejemplo para dejarlo claro: cuando un conductor que viene atrás me toca la bocina puedo pensar que es un , lo cual me hace molestar, en cambio si pienso que es una persona con una urgencia médica, ese pensamiento me hace sentir empatía.
Las acciones que puedo tomar en cada escenario son distintas. En el primero podría ir más lento a propósito, hacer algún gesto obsceno o quejarme. En el segundo quizá le deje espacio para pasar.
El primero es el piloto automático, el segundo es el actuar consciente.
Y así, hay mucho más que podría hablar de este tema pero acá no da para escribir tan largo.
Si te interesa conocer más hacé click en este enlace para ir al recurso digital que profundiza en el tema.